Gobierno Abierto

Hace ya tiempo que estoy convencido que la mejor alternativa de gobierno es la de un Gobierno Abierto. En esencia, nos estamos refiriendo a una evolución vital y crítica de los sistemas democráticos de convivencia y valores, basada en establecer los mecanismos necesarios para la absoluta transparencia de los gobiernos. También es necesaria la creación de espacios de colaboración y participación permanente de los ciudadanos, más allá del ejercicio de derecho de sufragio.

En el fondo estamos hablando de cómo las nuevas tecnologías pueden garantizar un Estado más eficiente y transparente, para atender mejor y más eficazmente las necesidades de la gente.

Hoy está en juego mantener la credibilidad de las instituciones, y por eso necesitamos avanzar en un nuevo modelo de democracia participativa acorde a las necesidades de los ciudadanos. Para garantizarlo contamos con recursos tales como:

  • Servicios web, que dan a los ciudadanos la posibilidad de acceder vía online a todos los servicios que ofrece el gobierno, para que puedan realizar sus trámites de una manera más ágil y dinámica.
  • Tecnologías de la información y la comunicación (TIC) que permiten que el ciudadano pueda hacer un seguimiento del avance y el estado actual de las obras y servicios públicos.
  • La democracia digital, que facilita la participación ciudadana en las decisiones de gobierno y brinda respuestas a consultas sobre temas de gestión.
  • Una política de datos abiertos, que garantice el libre acceso a la información del gobierno favoreciendo el desarrollo de aplicaciones con fines de bien común.
  • La educación en nuevas tecnologías, con el propósito de integrarlas en el proceso educativo.

Creo absolutamente que un Gobierno Abierto entabla una constante conversación con los ciudadanos con el fin de oír lo que ellos dicen y solicitan y que toma decisiones basadas en sus necesidades y preferencias, que facilita la colaboración de los ciudadanos y funcionarios en el desarrollo de los servicios que presta y que comunica todo lo que decide y hace de forma abierta y transparente.

Es verdad que la idea del Gobierno Abierto es profundamente política, pero de política con mayúsculas. Políticas públicas de participación de los ciudadanos que vayan más allá de las fronteras teóricas marcadas por la actual forma de entender la democracia. Nunca como ahora tenemos la enorme oportunidad de hacer aun más grande nuestra democracia a través del concepto Gobierno Abierto.